LA COCINA SEGÚN J.F.C
domingo, 18 de julio de 2010
RECETA DEL DIA
Historia de la Restauración
Si tratamos de encontrar el origen de la restauración en un solo lugar o tiempo, se nos hará imposible, ya que diferentes culturas en diferentes siglos le han dado su aporte al concepto que ahora conocemos como restauración.
LOS RESTAURANTES

En París en 1765, Monsieur Boulanger fue el fundador del primer restaurante propiamente tal, llamado “Champs d´Oiseau”, el cual tenía una inscripción en la puerta que decía: “Venite ad me omnes qui stomacho laboratoratis et ego restaurabo vos”, que significa: “venid a mi todos aquellos cuyos estómagos clamen angustiados que yo los restauraré”. Por eso es que esta industria es conocida como la restauración.
Boulanger servía su famosa sopa llamada “le restaurant divin”, que atrajo a cientos de personas elegantes que no iban a tabernas porque, comúnmente predominaba la bebida antes que la comida. Esa sopa no era más que una mezcla mejorada de vegetales y hierbas amargas que era preparada por los médicos de la edad media como reconstituyente.
Cuando empezó a tener éxito, elevó sus precios tan altos, que las personas de sociedad consideraban el visitar el lugar como un signo de distinción. Entonces, amplió su menú, creando un nuevo negocio: el restaurante.
Así, el restaurante se estableció en Francia, donde muchos chefs que trabajaban para familias privadas, establecieron sus propios negocios o fueron contratados por unos nuevos empresarios: los restauradores.
Sin embargo, uno de los restaurantes que se puede considerar como de los primeros en Estados Unidos, fue el Delmonico en Nueva York, en 1827. El otro es el Union Oyester House, en Cambridge, Massachusetts, fundado en 1826 por los señores Atwood y Bacon.
El Delmonico representó desde 1827 a 1923, con nueve restaurantes el esplendor de la cocina franco americana.
El fundador de el Delmonico fue un capitán suizo de nombre John Delmonico, que empezó con una pequeña tienda donde vendía vinos franceses y españoles y después, con su hermano Peter, el que era repostero, abrió un local donde servían vinos con finos pasteles y helados. Luego, otro de los hermanos Delmonico llamado Lorenzo, abrió un restaurante, que les entregaba la “grande cuisine”, la cual impresionó mucho a los neoyorquinos.
Después se dedicaron a dar grandes banquetes, dejando impresionados a los neoyorkinos con sus finas presentaciones y decorados.
Delmonico también fue el precursor de la idea de presentar la carta menú en inglés y francés, con 12 sopas, 32 entradas, 28 platos de carne, 46 de ternera, 20 de cordero, 47 de pollo, 22 de aves de caza, 46 platos de pescado, mariscos, tortuga y anguila, 51 platos de vegetales y huevos, 19 pasteles y tortas, y 28 postres adicionales, además de incluir 24 licores y 64 vinos y champagne.
El último restaurante que perteneció a la familia Delmonico, estaba ubicado en la Quinta Avenida y la calle 44 de Nueva York y cayó en bancarrota yéndose al fracaso producto de una mala gestión, luego de años de éxito y fortuna.
También, el incorporar restaurantes dentro de los hoteles los hizo ser de gran prestigio por el excelente servicio y buena cocina que allí se servía.